Los pioneros están adelantados en el tiempo y, en sus mentes, conciben lo inconcebible y crean lo imposible. Cuando inventó una máquina cortadora automática, Swarovski abrió la puerta a un mundo de fantasía y la palabra mágica fue “cristal”.
Una materia prima en la que las más antiguas culturas valoraron sus beneficios y propiedades. Este fascinante material transformó el mundo de la moda y la belleza en un universo chispeante, enriqueciendo tanto el arte como la cultura.
Hoy, el cristal ha pasado a ser parte de la vida de la gente y, como dijeran los Swarovski, un rayo de alegría para compartir.
Cuando Daniel Swarovski le sacó la primera chispa al cristal, hace cientos de años atrás, nunca pudo haber imaginado qué tipo de desarrollo estaba poniendo en marcha. Con imaginación, intuición y una delicada técnica, él y sus descendientes han trabajado para exponer todas las facetas ocultas dentro de este material fascinante. Hoy, variados componentes de "cristal chispeante" proveen una fantástica paleta de inspiración para diseñadores y fabricantes, en una relación que comenzaría en 1956 con Christian Dior. Además, Swarovski crea joyería, accesorios y un imponente caleidoscopio de objetos.
Pero un pequeño ratón de cristal, creado para las Olimpíadas de 1976, iba a dar comienzo a la pasión por coleccionar estas piezas a lo largo del mundo. Es así como en 1987 nace Swarovski Crystal Society (SCS) uniendo a todas aquellas personas, que apreciaban la belleza del tallado del cristal, y transformándola en una de las mayores sociedades de coleccionistas a nivel internacional.
Cada año, se crea una Edición Anual especial exclusiva para los socios de SCS. Adicionalmente, se producen otras piezas exclusivas a lo largo de los años, como otras más que no tienen exclusividad y se venden a todo el público.
Año tras año, algunas piezas son sacadas de catálogo, lo que provoca que su precio aumente entre aquellos coleccionistas ávidos por retener algo que nunca va a ser repetido.
Con más de siete millones de visitantes en Wattens, Austria, la cascada Gigante y las Cámaras de las Maravillas de los Mundos de Cristal han ganado el reconocimiento internacional.
Hoy, su campaña en favor del cuidado del agua es reconocida por todos los ambientalistas a nivel mundial.
Otro momento culminante de Swarovski es cuando llega la época navideña en donde gigantescos y magníficos árboles de Navidad, decorados con cristales Swarovski, se levantan en las principales ciudades del mundo.
Ornamentos navideños nuevos son lanzados, también año tras año, para decorar los hogares cautivados por la magia de la Navidad.
Es por todo esto, y por mucho más, que Swarovski es considerada una compañía brillante.
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